Una oportunidad para dar… y recibir
En mi carácter siempre ha estado presente el deseo de ayudar y compartir con los demás. Mi formación cristiana también me ha impulsado a buscar la manera de hacerlo realidad.
Cuando fui consciente de todo lo que había recibido y de las circunstancias en las que había vivido, comprendí que debía contribuir a mejorar la formación y la vida de quienes no habían tenido las mismas oportunidades. En el barrio del Raval de Barcelona vi una ocasión concreta para hacerlo.
Pronto comencé a colaborar con Terral, dedicando durante varios años dos o tres tardes a la semana a esta labor.
La misión de Terral
Terral es un centro de actividades de Raval en Acció cuyos programas se inspiran en el compromiso social de la Iglesia Católica. A las familias se les explica esta inspiración cristiana y se les ofrece la posibilidad de conocerla mejor. La atención pastoral, para quien lo desee, está vinculada al Opus Dei.
Terral está orientado a niñas, jóvenes y familias del barrio. En él conviven personas de distintos orígenes, culturas, religiones e idiosincrasias. Esta diversidad no es un obstáculo, sino una riqueza: cada una aporta lo mejor de sí misma y contribuye a construir una comunidad viva y acogedora.
Durante la semana se atiende a niñas y jóvenes desde los 8 años hasta finalizar el Bachillerato y preparar su acceso a la universidad. Aunque Terral está abierto a jóvenes de distintas religiones y se respetan plenamente sus creencias, se ofrece catequesis para el Bautismo y la Confirmación a quienes lo deseen.
Ilusión por el estudio y nuevos horizontes
En Terral muchas jóvenes han descubierto la ilusión por el estudio al comprobar que podían obtener buenos resultados y aspirar a estudios universitarios o a una sólida formación profesional.
De esa ilusión han surgido enfermeras, abogadas, una licenciada en ciencias bioquímicas becada por la Universidad de Pamplona, maestras de infantil y secundaria, estudiantes de diseño, administrativas y excelentes profesionales en distintos ámbitos.
Además, contamos con un grupo de canto coral que ensaya los lunes y participa en conciertos junto a otras corales en el Palau de la Música. Los viernes se complementa la formación con actividades como voleibol y teatro para quienes lo deseen.
Un espacio también para las familias
La dirección de Terral realiza un seguimiento constante de los progresos académicos de las niñas, animándolas siempre a aspirar a más. También se procura implicar a las familias y ofrecerles en Terral un espacio de acogida y acompañamiento.
Se organizan actividades familiares como cursos de cocina, talleres de decoración navideña, concursos de belenes y un precioso festival de Navidad cuando se acerca el 25 de diciembre. Cada mes de mayo se programa una salida familiar por distintos lugares de Cataluña. En verano, el Casal ofrece un curso fantástico dirigido a niños y niñas de 6 a 14 años, con múltiples actividades que hacen que las plazas se cubran rápidamente.
El papel fundamental de las voluntarias
Las voluntarias desempeñan un papel clave en la integración de las niñas y jóvenes que pasan por Terral. No solo acompañan académicamente, sino que se convierten en referentes: mujeres que estudian o trabajan, que en muchos casos también tienen familia y que viven con compromiso y generosidad.
Deseamos hacerlo cada vez mejor, y por eso también tenemos nuestros propios encuentros formativos para crecer en nuestra misión.
Venir cada semana a formar y acompañar a niñas y jóvenes es profundamente gratificante. Pero también recibimos mucho. Cada niña, con su historia y su vida, se convierte en una pequeña maestra que nos enseña y nos hace crecer. Eso nos hace felices.
GRACIAS, Terral, por darme —y darnos— esta gran oportunidad.
Texto: Pilar Costa / Voluntaria